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miércoles, 28 de marzo de 2012

CONFERENCIA DEL ING. DENGO EN CLUB ROTARIO (Año 1946)


TRANSCRIPCIÓN DE LA CONFERENCIA
En ella resume lo actuado, lo visualizado y, lo más importante, propone la solución para resolver la crisis y proyectarnos al desarrollo.

El Proyecto de Electrificación de Heredia y sus Posibles Proyecciones en el Desarrollo Económico del país.

A manera de introducción voy a hacer énfasis sobre el título que le he dado a este trabajo: El proyecto de electrificación de Heredia y sus POSIBLES PROYECCCIONES EN EL DESARROLLO ECONÓMICO DEL PAÍS y el comentario es el siguiente: Si el país quiere, la obra tendrá proyecciones nacionales, no porque pueda dar luz y fuerza a toda la nación; esto es imposible, pues apenas alcanza para la ciudad y sus necesidades futuras, lo importante y significativo es la forma en que se ha proyectado, en que se está financiando y en que se desarrolle su gestión administrativa.

El proceso de organización seguido, así como la experiencia de la Municipalidad de Heredia y del grupo de ingenieros que participamos en la obra, servirá para señalar el camino para que el país desarrolle las fuentes de energía netamente nacionales, de servicio público y no de beneficio privado o particular.

Si el país no quiere emprender su lucha por la nacionalización eléctrica, entonces la planta eléctrica de Carrillos de Poás tendrá únicamente repercusión local y tendrá sentido provincial, nada más, y será la planta de Heredia, en vez de una unidad de servicio en el gran sistema nacional de energía eléctrica que visualizamos.

Paso ahora a describir las razones por las cuales los vecinos de Villa Vieja hemos andado a oscuras por tanto tiempo.

Hubo en Heredia servicio eléctrico desde finales del siglo anterior, pero de pertenencia privada suplido por las plantas de Porrosatí y Río Segundo de los señores Mendiola.

La planta eléctrica Municipal se construyó entre 1913 y 1915 y fue originalmente de 160 kW. En esa época el uso de la energía que conocíamos, era esencialmente el alumbrado, ya que la actividad industrial era modesta y nada moderna y también había leña en abundancia y a precios reducidos para cocinar. Sin embargo, esta nueva comodidad fue dejando de ser un lujo rápidamente, y ocupo el lugar de necesidad perentoria, como elemento de la vida moderna. Así es que pocos años después, el límite de capacidad de la plantita se había elevado y ya en 1922 había sobre-cargas.

En el año 1927 se logró, mediante financiamiento por parte del Estado, la instalación de otra unidad de 180 kW que entró en servicio en 1930 y que ya por 1935 empezó a mostrarse sobrecargada, creándose el problema que ahora comprendemos en toda su grandeza.

Desde entonces ha venido creciendo la demanda de fuerza, ya no sólo para alumbrado nocturno sino también para cocinar y para usos industriales. Por un lado los bosques han ido alejándose de la ciudad, por otro los precios de la leña han ido en aumento y el público ha visto en la fuerza eléctrica no sólo un medio de solventar el problema, sino además un medio muy cómodo de llevar a cabo las tareas domésticas.

También el desarrollo industrial local, la modernización de pequeños talleres, la instalación de nuevas fábricas, etc. han traído una demanda continua de energía de parte de los habitantes de Heredia.

De afuera nos han venido y vienen constantemente solicitudes de fuerza para nuevas industrias. Se nos han ido de las manos fábricas de aceites y grasas, frigoríficos y salchicherías, fábricas de tejidos y cajas de cartón, aserraderos y una serie de otras actividades industriales que buscan las ciudades de provincia por el bajo costo de sus impuestos, por los hábitos de trabajo y otras facilidades que ya no es fácil encontrar en San José. Se nos han ido estas oportunidades porque hemos tenido que decirles: NO TENEMOS FUERZA ELÉCTRICA DISPONIBLE.

Es difícil evaluar, pero después de un rato llegamos una vez a la conclusión de que en actividades económicas, en valorización de la propiedad y en valores productivos, Heredia a perdido o mejor dicho NO HA CREADO RIQUEZA POR VALOR DE 25,000,000 de colones, debido a la falta de fuerza eléctrica.

Las actividades actuales de la ciudad son reducidas, a pesar de que el capital existente en la zona es robusto, ya que es capital cafetalero. El obrero herediano emigra porque en su ciudad no hay campo para él, es bien conocido de todo ingeniero la cantidad de obreros entrenados en oficios de la construcción que proceden de Heredia. Sin este caudal de obreros productivos y a pesar de estar rodeado de capital cafetalero, Heredia es una ciudad pobre y la cusa fundamental es la limitación de actividades, impuesta por la falta de energía eléctrica.

Para concretar en números nuestra situación doy los siguientes datos:
1.    La capacidad generadora de la planta es de 340 kw que en las épocas críticas del verano se reduce a 260 kW por escasez de agua
2.    Los servicios conectados actuales son en total 702 kW de los cuales los de beneficios de café viene a agudizar el problema pues representan 50 kW indispensables, en el momento en que la sequia es mayor. Los beneficios de café son la vida económica actual de la región.
3.    Los servicios solicitados son por un total de 1440 kW de carga conectable de los cuales el mayor porcentaje representa industrias, cocinas y calefacción. Estos serían servicios del futuro inmediato, es decir, para los primeros años de funcionamiento de la nueva planta.
4.    El sistema eléctrico de Heredia cubre una población de 20,000 habitantes y los sirve en la forma más eficiente imaginable, por lo inadecuado de la plantita, es decir, por su falta de capacidad.

Debo decir aquí, como paréntesis, que la planta La Joya como obra de ingeniería es admirable porque es el primer caso en Costa Rica de uso múltiple del agua potable y energía. A los 32 años de servicio funciona perfectamente. Esto se debe a dos cosas:

1.    Lo conscientemente que fue construida por la firma de Mr. Purdy y el Ing. Pacheco Lara y
2.    Por el cuidado con que la tratan los encargados de ella, todos hombres sencillos, del campo, que le han dado todo su esfuerzo. Hace poco decíamos a uno de ellos que él sería maquinista de la nueva planta y su contestación fue: Si me quieren hacer un favor a mi me dejan con esta planta aunque sea de gratis.

Habiendo sido este el problema más serio que por muchos años ha afrontado la ciudad, los heredianos han tratado de darle solución en mil formas, buscando maneras de conseguir ayuda del estado, tratando de financiar con medios municipales, etc., hasta que durante esta administración se consiguió que el Estado dispusiera lo conducente para que Heredia pudiera financiar su planta.
Se encontró posible establecer un impuesto sobre la producción de fósforos nacionales de los cuales el 90% son de manufactura herediana – suficiente para los servicios de amortización e intereses de un capital de 2.500.000,00; luego se autorizó a Heredia para emitir bonos por el monto de ese capital, redimibles en 20 años con una amortización de 2% y un interés de 71/2 % anual. Con esos bonos Heredia solicitó, de parte de todos los costarricenses que puedan o quieran, un préstamo para transformar los bonos en dinero efectivo y les ofrece en cambio la perspectiva de un interés alto, como margen de ganancia.

Garantizar la comisión de bonos en primer lugar el Impuesto a la producción e importación de fósforos, que ahora mismo está siendo reforzado por el Estado; en segundo lugar, el Estado mismo, como garante solidario; y, en tercer lugar, pero que yo conceptúo como más importante, la producción de la planta misma. Será una planta con un mercado seguro y ávido por obtener fuerza para las necesidades, y la producción que se recoja ingresará libre de otras obligaciones que los gastos de operación, servicio y recapitalización.

 El trabajo hecho por la municipalidad

El Estado puso en manos del Municipio el dinero y les dijo: ahora hagan ustedes su planta eléctrica. Es curioso que en estas cosas el Estado limite su actuación a la parte estrictamente financiera, cuando por medio de otras partes de su engranaje podría complementar la tarea legislativa, poniendo en manos de los municipios no sólo los fondos necesarios para las obras, sino también los elementos de consejo y dirección que orienten y ayuden a llevar a buen término lo planeado.
Pero no es así; por lo menos en este caso hemos visto que se deja a la Municipalidad la responsabilidad de orientarse e iniciarse en materias poco comunes como es hacer una planta eléctrica.

Ante la grave responsabilidad de construir una obra de la magnitud de ésta y de manejar fondos que montan a más de 2.000.000,00 tiene la actitud del Municipio, que yo más he encomiado: a la par del deseo de actuar y llevar a cabo su obra, viene el deseo de familiarizarse y capacitarse para un trabajo difícil y ocurre que al mismo tiempo que ponen a actuar a sus ingenieros en la parte técnica, ellos se dedican a estudiar los diversos aspectos de la cuestión, yendo paso a paso desde las funciones administrativas, a través de los procesos financieros de la emisión de bonos y del impuesto de fósforos, hasta los aspectos técnicos, donde han tenido el buen cuidado de llegar a conocer los elementos de una planta eléctrica, su construcción, su funcionamiento, etc. Al ver con ellos esos aspectos hemos tratado nosotros de despojar de todo tecnicismo inútil y de toda matemática poco significativa cada explicación para poner la física en términos de sentido común, compresibles para cualquier persona no entrenada en el trajín de las letras griegas y las reglas de cálculo.

El monitoreo ha sido no sólo que se llevan una concepción clara de cada fenómeno físico, sino que le tomen gusto y tengan verdadero interés en la parte científica.

De esta manera el Municipio ha logrado orientarse y ya no sólo sabe que tiene la responsabilidad de hacer la planta eléctrica, sino que tiene la capacidad para tomar decisiones de carácter administrativo, financiero o técnico, con conocimiento de causa y sin el tema de no haber tenido una experiencia previa en materia hidroelectricidad.

El proyecto como obra técnica se definió al localizar, sobre el río Poás, en la región situada entre San Pedro y el Cacao, un punto bueno para desarrollar la fuerza que los técnicos del Municipio consideraron necesaria para dar a la comunidad herediana los servicios de energía necesarios para su desarrollo.

Nuestro criterio se basó en dos cosas al tratar del tamaño de planta necesario:

1.    La emisión de bonos autorizada nos permitía pensar en una planta de unos 1500 a 2000 kW

2.    Las necesidades de la población, estimadas de inmediato en 1440 kW y que en un futuro de 15 a 20 años podrían llegar a 3500 kW de carga conectada. Cabe aquí la aclaración de que la alta demanda inmediata es por razón de los largos años de limitación forzada de servicios.

Al sitio de Poás llegamos después de una cuidadosa exploración de más de 10 posibles lugares en donde encontraron la fuerza necesaria. Todo este trabajo inicial de exploración fue hecho bajo la dirección del Ing. Federico Gutiérrez Brauwn.

La planta que se proyecta hacer tiene las siguientes características:

§  Una represa de baja gravedad, diseñada para un posible embalse el día en que el concepto de regulación de ríos y mejor aprovechamiento de las aguas sea aceptado en el país.

§  Un conducto-canal de 3000 metros de largo que termina en un tanque de regulación del cual parte el tubo de presión de 1,40 metros de diámetro. La altura de caída del punto de arranque del tubo a la casa de máquinas es de 138 metros.

Se instalarán en la casa de máquinas dos unidades generadoras con turbinas tipo Francis capaces de producir 1200 kW cada una con una cavidad de agua, mínima de 2300 litros por segundo.

De este sitio parte una línea de transmisión de 33.000 volts que toca la parte norte de la ciudad de Alajuela y entra a Heredia por el lado de San Roque de Barba, con una distancia total de recorrido de 19.400 metros hasta la sub-estación.

El costo final de la obra es alrededor de 3.000.000,00 siendo imposible en el momento actual dar una idea más exacta por la fluctuación de los precios de materiales, equipo y maquinaria.

El tiempo de construcción se estima en 2 ó 3 años, dependiendo esto de las facilidades económicas. Actualmente cuenta el municipio con la suma de 708.000,00, que representan 688 bonos vendidos y 20 bonos sorteados sin vender que se emitieron a favor de la corporación. El guardián de estos fondos es el Banco Nacional de Costa Rica, cuya sucursal en Heredia hace el servicio de tesorero sin cobrar gastos de ninguna naturaleza.

Me estoy  extendiendo demasiado pero antes de terminar quiero tratar de explicar en qué términos está concebido el diseño de esta planta y las razones que hemos tenido para ello, sin que los conceptos de orden económico que manifieste sean un reflejo del criterio Municipal, sino mi propio modo de pensar.

La planta está diseñada tanto la parte civil como en la eléctrica bajo dos puntos de vista:

1.    El inmediato de satisfacer las necesidades perentorias de Heredia.

2.    El inmediato y más importante de servir en el momento oportuno como una unidad del sistema nacional de energía eléctrica. Esto para el día en que el criterio estricto de la verdadera economía hidroeléctrica nos lleva a la interconexión de las plantas de la nación, y a la realización de que, desde el punto de vista de los dínamos, no importa que la demanda de kilovatios venga de Heredia, de Alajuela o de Atenas.

Tiene el río Poás un significativo especial y estoy seguro de que está llamado a jugar el papel más importante en el desarrollo económico del país, pues ya existen en él dos plantas eléctricas nacionales –la de Alajuela y la del Ferrocarril- y tiene capacidad de desarrollar fuerza por cantidad hasta ahora no realizada.

Es nuestro sueño verlo convertido en un solo sistema de plantas escalonadas, empezando en san Pedro con una primera planta represadora, siguiendo luego la nuestra, después la actual de Alajuela, luego la otra nueva que Alajuela proyecta y finalmente la del ferrocarril al Pacífico. Estas plantas sin regulación del río podrían dar 11.000 Kilowatt y al unirlos en un solo sistema, con una regulación adecuada de las aguas son capaces de desarrollar hasta 20.000 kW, aunque ahora esto parezca fuera de la realidad.

Se ha mantenida viva en el país la ilusión del día en que la nación pueda hacer una planta de 20.000 kW; años hace que se habla de eso, sin embargo, creemos que ese día está lejano, porque habrá que disponer de fondos por valor de 25.000.000,00 para llegar a eso:

¿Entonces, por qué no empezar con nuestros modestos recursos dentro de las posibilidades actuales, financiando plantitas de dos o tres millones de colones?

Como inversión son buenas, pues en poco tiempo llenan el cupo de su capacidad y por consiguiente, recaudan desde un principio la totalidad de lo invertido.

Como posibilidad, es lo único que yo veo, porque con buen planeamiento y sólido estudio financiero, se puede, dentro del país crear los capitales necesarios para obras pequeñas de ese tipo.

Así paso por paso llegaremos algún día a la planta grande de 20.000 kW pero mientras tanto vamos dando a la nación energía disponible para la creación de más riqueza.

Yo quiero que se vea en todo esto un  concepto de nacionalismo cerrado; es que hay que ser práctico o nuestros problemas nunca pasarán el plano de la discusión utópica.

Respeto el punto de vista de quienes creen que debemos desde el principio hacer valer el sagrado  patrimonio de las aguas. Mi principio busca valer el sagrado patrimonio de las aguas. Mi propio padre sostuvo este criterio y lo consagró en  la Liga Cívica, yo creo, dada la situación presente, que lo que hay que hacer es proteger, prácticamente, el patrimonio de CREAR riqueza. Por eso es que veo la urgencia de que el estado haga sus propias plantas y las ponga a competir con las de las compañías extranjeras. La competencia leal es la base del proceso industrial.  

viernes, 23 de marzo de 2012

De lo cantonal - a lo nacional


Con la planta eléctrica de Heredia se pretendía poner término a la crisis en el Cantón Central de esa Provincia o sea, era una solución parcial de un serio problema Nacional. Por eso, Don Jorge, sin restarle mérito a la obra y mucho menos al interés del gobierno local por mejorar dicho servicio, cómo hábil proyectista, durante todo el proceso (estudios, diseño,…), fue estudiando el problema eléctrico nacional hasta encontrar su causa y concluir que, para resolver la crisis a nivel Nacional, no era suficiente con construir plantas, era necesario establecer un “Programa para  Electrificar el país”, continuó comentando y madurando la idea y, en conjunto con el grupo de ingenieros del proyecto y otros más, mencionaban la posibilidad de hacer una “CORPORACIÓN ELÉCTRICA NACIONAL”….. Eso lo resume así:

En todo caso, durante todo ese tiempo yo me puse a estudiar seriamente en qué consistía el problema eléctrico de Costa Rica, y llegue a la conclusión de que se constituía en la falta de una política de electrificación nacional, y en la falta de un programa y un plan de electrificación nacional. Y que ese plan no era simplemente construir una planta eléctrica aquí y otra planta eléctrica allá y otra más allá, como pretendía la Compañía Electric Bond and Share, sino que el plan era un plan extensivo, de ir cubriendo todo el territorio nacional con electrificación, empezando por las áreas más críticas, como San José, Heredia, Alajuela, Cartago, Puntarenas, todas las capitales de provincia y el resto de los cantones importantes, y extendiendo eso gradualmente, hasta cubrir todo el país. El principio del programa será hacer esta planta eléctrica de Heredia y después, si el país quiere, seguirá desarrollándose….

“Eso me tocó, posteriormente, exponerlo en al Club Rotario de San José, que, conociendo todo esto del cabildo y de todas estas situaciones, se interesaron en conocer el proyecto de Heredia. Yo di una conferencia en el Club Unión, que fue una conferencia histórica en que se plantea la naturaleza del problema en Heredia, la naturaleza de energía del país y de una vez se menciona la posibilidad de hacer una Corporación Eléctrica Nacional… ”.   (En la próxima publicación, “La Conferencia”)

Don Jorge, por la experiencia y formación del grupo e inspiración para alcanzar el todo, siempre consideró a la planta eléctrica de Heredia, la gestante del “Plan Nacional de Electrificación”. Y eso se refleja cuando dice:  

Si no hubiera habido planta de Heredia, yo estoy casi seguro que no hubiera habido ICE, porque en ese momento, no había otro grupo organizado, aunque fuera en grado mínimo, para pensar en el problema eléctrico nacional

Dicha planta, después del periodo de conceptuación-definición y aceptación del proyecto (estudio de lo existente, definición de lo requerido, concientizar el resultado,…, financiamiento,…, cabildo y aceptación), se inició en 1947, después de la Huelga de Brazos Caídos (ocurrida a finales de julio de 1947) y se inauguró el 8 de diciembre de 1951, en la administración de don Otilio Ulate Blanco o sea, se inició antes de la creación del ICE y finalizó después. Por eso la aseveración de don Jorge, porque, además de gestante, fue formativa. El grupo de profesionales y técnicos que laboró en esta planta, acumuló la experiencia necesaria para desarrollar proyectos mayores, por eso, conforme se iban desocupando en está, fueron pasando al ICE para, de acuerdo al Programa Nacional de Electrificación, continuar con la construcción de plantas   (P. T. Colima, P.H. La Garita, P. H. Río Macho,…)

La construcción de la planta… Dice Don Jorge: “tuvo unas interrupciones, durante la revolución del 48 (12-3-48 a 19-4-48), inclusive me llevaron preso a mí, caí en una trampa. Terminó la revolución y se le propuso al gobierno la creación de una corporación eléctrica nacional… Terminemos hasta ahí con Heredia y luego entremos a hablar de la creación del ICE
  
Cualquiera podría decir: Que interesante cómo se fue dando todo, una cosa tras la otra, hasta lograr, con la solución cantonal, encontrar el cómo poner fin a un problema nacional. Pero, cuidado, no es que todo se fue dando, es que un líder y su grupo las fueron tejiendo hasta encontrar la ansiada solución y luego lucharon hasta hacerla realidad. Dentro de esa lucha está la divulgación de lo concluido o sea el vender la idea, lograr apoyo político y financiero e influenciar en los gobernantes u otros que pudieran ayudar al logro del plan…

Como ejemplo cito la “CONFERENCIA EN EL CLUB ROTARIO”, titulada; “El Proyecto de Electrificación de Heredia y sus Posibles Proyecciones en el Desarrollo Económico del País”. En el 2004, adjunto a un resumen de ese gran paso (de lo Cantonal-a lo Nacional), Preámbulo, entregó  el manuscrito, de la Conferencia, al Centro de Cultura y Transferencia tecnológica, ICE. Y, para reforzar lo anterior, lo transcribo:

Preámbulo

Esta conferencia fue dictada en el Club Rotario de San José a petición de varios miembros del mismo,  ya que la construcción de la Planta Eléctrica de Heredia había despertado un interés público muy grande. Esto se debía, en primer lugar, al esfuerzo de la Municipalidad de Heredia por desarrollar el proyecto a que aspiraba la ciudad y porque además, la Compañía Nacional de Fuerza y Luz, subsidiaria de la Electric Bond and Share hizo todos los esfuerzos posibles por evitar que la ciudad organizara su proyecto, ya que ellos entendían muy bien que si tenía éxito sería imitada en el resto del país. Al mismo tiempo, entre los costarricenses se debatía si los ingenieros nacionales tenían capacidad y la experiencia para emprender una obra de relativa magnitud como era ésta. Teníamos el apoyo de muchas personas y el escepticismo y pesimismo de otras que no creían que una municipalidad provincial y un pequeño grupo de ingenieros jóvenes tuvieran la capacidad para realizar esta obra.

La experiencia de la Planta Eléctrica de Carrillos de Poás, perteneciente a la Municipalidad de Heredia, sentó las bases para crear el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) en 1949. El proyecto sirvió para que los ingenieros Jorge Manuel Dengo, Federico Baltodano, Oscar Cadet, Herman Herrera y Juan Rafael Saborío pudieran desarrollar el planeamiento, el diseño, los estudios de campo y la ejecución de la obra, en el término de tres años. Por otra parte el Ing. Dengo dedicó parte de su tiempo a estudiar el problema eléctrico nacional y determinar en que consistía realmente. Se llegó a la conclusión de que el problema surgía en parte del dominio que una compañía extranjera tenía del principal mercado eléctrico, es decir, San José, y en parte de que diferentes municipios hacían esfuerzos por resolver el problema local, generalmente sin financiamiento y sin mucha capacidad técnica para hacerlo. El Ing. Dengo y el Ing. Rafael W. Keith y algunos otros ciudadanos visualizaron la idea de crear un organismo nacional capaz de desarrollar un programa de electrificación en Costa Rica. Esta idea fue luego presentada a la Junta de Gobierno en 1949 y de ahí surgió el Instituto Costarricense de Electricidad con el pleno apoyo del Banco Nacional de Costa Rica y don Pepe Figueres y la Junta de Gobierno.

La Compañía Nacional de Fuerza y Luz entorpeció sistemáticamente nuestro esfuerzo, como entorpeció posteriormente la construcción de la planta La Garita recién fundado el ICE. En el caso de La Garita con mucha petulancia uno de los principales personeros de la Compañía se dejó decir: “Bueno, esta planta la iniciarán estos carajos, pero la tendremos que terminar nosotros”. Al inaugurarse la planta de La Garita en 1958, yo dije en público a este señor: “Tenéis que tragarte tus palabras, aquí está la planta realizada por costarricenses”.

Creo que este documento histórico debe guardarse con los archivos del ICE para que conste la lucha del país por nacionalizar sus recursos energéticos.


Ing. Jorge Manuel Dengo O.
30 de marzo del 2004

Continuará : La conferencia.

martes, 13 de marzo de 2012

En Municipalidad de Heredia



Después de un paso fugaz por el Ministerio de Fomento, a solicitud expresa, Don Jorge se integró a la Municipalidad de Heredia para desempeñarse como ingeniero municipal. Dicho municipio pretendía resolver el grave problema del servicio eléctrico en esa ciudad y sintiéndose preparados, anímica y financieramente, buscaron los conocimientos de Don Jorge, para hacerlo realidad. También, recordemos, es su gran oportunidad para cumplir lo prometido.

La planta eléctrica de Heredia.
Dice Don Jorge: “Todo ese grupo estaba empeñado en este proyecto, eso es lo interesante, siendo de los tres partidos antagónicos, estaban unidos en su propósito de hacer la planta eléctrica. Y, como ellos querían saber en que consistía una planta eléctrica, entonces yo les daba clases a los munícipes para que ellos después me dieran instrucciones de cómo proceder, o sea, un proceso de capacitación que yo no lo he visto en otras municipalidades. Ellos querían saber las características del proyecto que se iba a hacer para poder, inteligentemente, administrarlo”.

Fueron muy unidos hasta la ‘Huelga de Brazos Caídos’, entre ellos no hubo choques, pero los partidos si se dividieron y, para prevenir, decidieron que la municipalidad misma no administrara el proyecto. Como éste estaba en marcha, se nombró una Junta Administradora integrada por tres personas, de esas que necesita el país ahora que uno ve todas las cosas que están pasando, que eran don Manuel Sáenz, ingeniero, don Juan Rodríguez, comerciante, y don Alfredo Benavides, cafetalero. Ellos tres asumieron la administración de la planta y nosotros quedamos bajo su dirección

Muy interesante, con este relato nos damos cuenta de que, esa municipalidad y posiblemente la mayoría, tenía munícipes interesados por lo comunal y no por lo político, por eso, en caso de duda, mejor prevenir que lamentar. Quiera Dios podamos volver a eso.

Mi función, como ingeniero municipal, básicamente era construir la planta eléctrica, por eso fue, en primer lugar, estudiar lo existente: el programa, el consumo, el número de consumidores, las condiciones de la planta de ‘La Joya’, las condiciones de la red de distribución, los voltajes que había que eran apenas cincos de achiote por toda la ciudad.  
En Heredia había algunas industrias, la más importante era la fábrica de fósforos de don José gamboa, También había una industria farmacéutica.  Los empresarios, como el resto de la gente de toda la ciudad, estaban demandando la energía eléctrica”.

La comparación con el achiote se origina en que; siendo éste de color rojo, y, en ese entonces, las porciones de cinco céntimos las comercializaban envueltas en una tuza amarrada por el extremo. Esa envoltura tenía cierta semejanza al bombillo, por eso, cuando alguien encendía una lámpara y, por el mal voltaje, apenas se veía una débil luminosidad rojo en el centro, la exclamación era, ‘alumbra más un cinco de achiote que este… bombillo’.

Luego, conociendo lo existente, empecé a estudiar básicamente las características de la demanda, cuál debía ser la proyección y qué tipo de planta se podría hacer.  Me encontré que los dos millones de colones en bonos que había, apenas alcanzaba para hacer una planta de mil kilowatt. Ya la demanda retrasada que había llegaba casi a ochocientos kilowatt…, apenas quedaba un margen de doscientos kilowatt para suplir necesidades y no aguantaba más de dos o tres años. Por eso, propuse construir una planta de dos mil kilowatt y eso fue objeto de muchas discusiones. Puedo decir que había mucha falta de fe y mucha duda de que un ingenierito y un grupo de costarricenses pudieran resolver el  problema eléctrico de Heredia, Muchos decían ‘Jorge Manuel está loco y los munícipes también’.

Las fuerzas se dividieron; la Compañía Nacional de Fuerza y Luz ofreció reforzar con 300 kilowatt por mientras construían la planta, unos opinaban que esa era la solución, pero, los otros, Don Jorge y sus seguidores, lo veían como un truco para apoderarse de ese mercado, si aceptaban esa propuesta, se mejoraba el servicio de momento y adiós planta… Para tomar la decisión, fue necesario realizar un cabildo; ‘era una institución que venía del tiempo de la colonia y consistía en llevar a consulta popular los diferentes problemas de la  comunidad y, una vez discutidos, someterlo a votación’. Se convocó para reunirse en el salón de catecismo.

El día del cabildo: “Ahí, en el salón de catecismo, yo hice una exposición del porqué la planta no podía ser de mil kilowatt, sino de, por lo menos, el doble. Don Alfredo Vargas también hizo una exposición al respecto, y don Carlos Bolaños, el gobernador. Un señor que fue ministro de hacienda, muy conservador y muy buena persona, se paró y dijo, ‘Denguito, olvídese de eso, esas plantas sólo hablan inglés. Y entonces, otro ingeniero, don Manuel Benavides, ya mayor, ex–gobernador de Heredia…, se paró furioso y le dijo, ‘pues mire, fulano, esa planta va hablar español, porque estamos propuestos a hacerla, acuérdese usted que el abuelo de Jorge Manuel hizo aquí la primera planta en 1884’… Todo el mundo aplaudió y este señor, con dos o tres más que no estaban de acuerdo, se retiraron del salón”.

El apoyo a la construcción de la planta fue arrollador. Don José Gamboa, propuso que, para reforzar la emisión de bonos (los dos millones en bonos aportados por el gobierno), se le podía poner un impuesto a los fósforos, su propia fábrica, propuesta que fue apoyada por don Salvador Oller y otras personas…

Al final. “Se decidió hacer una planta de dos mil kilowatt y endeudar a la ciudad de Heredia en dos millones de colones más. Por eso esos señores se oponían, eran  muy conservadores…

 La falta de fe y la división de fuerzas se refleja en los comentarios: a) cuando fulano dice, ‘esas plantas sólo hablan inglés’, se manifiesta a favor de la Compañía Nacional de Fuerza y Luz, subsidiaria de la Electric Bond and Share, la del monopolio eléctrico de capital extranjero… y  b) don Manuel Benavides cuando dice; ‘esa planta va hablar español’  se manifiesta a favor de continuar con el plan municipal y le da apoyo a Don Jorge y su grupo…
  PARA DESAROLLAR EL PROYECTO

Yo me traje a don Federico Baltodano y a Oscar Cadet. Éramos tres ingenieros civiles muy jóvenes, con una experiencia muy limitada y teníamos que, además de estudiar los posibles sitios hidroeléctricos, organizar, planificar y diseñar el proyecto técnico, así como, organizar la ejecución y la administración  del mismo. Eso nos permitió crear una experiencia en todo sentido.”

Para la instalación de equipos, nos trajimos a don Herman Herrera y don Rafael Saborío, ingenieros eléctricos.  Y, para organizar la contabilidad de la planta, costos y demás,  dos contadores de Heredia, Mario Zamora y Álvaro Chávez y varios estudiantes de la Universidad de Costa Rica: señores Carlos Corrales, Eugenio Odio, Eladio Jara, Roger Prendas, todos estudiantes de ingeniería y nuestros ayudantes en el trabajo, y Luis Peñaranda, que ha sido uno de los maestros de obra más calificados que ha tenido el país, organizador y ejecutor de primera… Un dinamitero, Claudio Campos, conocido como colinda, y un tractorista, Rodrigo Álvarez. Con ese grupo y un tractor, una batidora de concreto de dos sacos, chiquita, y un quebrador de piedra portátil que nos alquilaron,  iniciamos el trabajo de la planta de Heredia. Y se fue haciendo y eso nos permitió ir creando una experiencia para el grupo, en todo sentido, en ingeniería propiamente, en ejecución, en administración, en financiamiento ‘los consejos de don Julio Peña Morúa, gerente del Banco Nacional, fueron importantísimos’.

Fue una gran experiencia en todos los campos, especialmente desde el punto de vista de ingeniería. Construyeron una planta eléctrica de dos mil kilowatt en Carrillos de Poás, yendo por la carretera a Grecia, a la par del puente sobre el río Poás. Ahora parece una planta pequeña, pero, en ese momento, cuando la suma de todas plantitas eléctricas que había fuera del área de San José (área servida por la compañía), era apenas un poquito más de dos mil kilowatt o sea, duplicaron la capacidad de todas las plantas rurales y municipales existentes.

 Continuará...

martes, 28 de febrero de 2012

Su estancia en Minnesota

Dice Don Jorge… Primero que todo, hay que explicar cómo conseguí irme para los Estados Unidos. Es muy interesante. Cuando papá murió, 1928, don León Cortés era diputado. Él propuso que a alguno de los hijos de don Omar Dengo se le otorgara una beca por parte del Estado, por los méritos de mi padre, no por los nuestros. Entonces en el 38, cuando yo andaba buscando la beca, 10 años después del acuerdo en el Congreso. Siendo don León Cortés presidente de la República, vino don Teodoro y le dijo a mamá, ‘María Teresa, don León dice que tenemos que poner en vigencia la beca’. Mamá le dijo, Teodoro, nosotros no somos cortesistas...,… Don León dijo, ‘no, eso no tiene nada que ver’. Y me otorgaron la beca. Esa fue la clave para que yo me sintiera especialmente responsable.

Algunos anécdotas para ubicarlo en el lapso de sus estudios, 1938-1943

En el detalle de “ESTUDIOS”; en el aparte de los estudios superiores, Don Jorge nos contó que, por influencia de su maestra, él se fue a Ohio State University y ahí cursó su primer año. La calificó de excelente universidad, pero, por no ofrecer la carrera que él quería, se trasladó a Minessotta, y, de la estadía ahí, cuenta que:

“A mí me pasó una anécdota un poco dura: Yo no quería vivir en el dormitorio de la universidad sino en una casa. Entonces, pedí una lista de las casas aprobadas por la universidad. Me la dieron. Me fui y toqué en una casa, me salió una viejilla, y me dijo ‘extranjero’, y me tiró la puerta en la cara. Yo, en una ciudad desconocida, me sentí como si alguien me tirara al suelo. Di la vuelta a la manzana. Me fui con mucho miedo, a otra casa, y me salió una señora encantadora. En ese momento nos enamoramos uno del otro. Fue como mi madre en los cinco años que viví con ella. Tenía una chiquita y estudiantes, casi todos de Minnesota. Ella vivía de tener a los estudiantes. Muchos de ellos se hicieron amigos míos. Estuve feliz en esa casa….”

Yo me encariñé mucho con la naturaleza del gringo americano de esa zona del país…

De éste anécdota podemos extraer dos cosas: a) El mal trato a los demás; esa señora que le tiró la puerta, se ganó el calificativo de ‘viejilla’, eso porque era Don Jorge, otro quién sabe cómo la hubiese llamado. Pero, con ese calificativo, demuestra que el trato fue ofensivo y le llegó a lo profundo. Enseñanza; cuidémonos en las respuestas, un ‘NO’ dicho con naturalidad y justa razón, se acepta con agrado y comprensión, como dicen, sin crear roncha. b) Al contrario, el buen trato encanta, ‘Y me salió una señora encantadora…. Fue como mi madre…’. Enseñanza; el sentirse en familia y con amigos, cuando uno está lejos de los suyos, ayuda mucho para hacer su labor, en este caso, estudiar.

Me fui en barco, y pude venir una sola vez en seis años. No tenía plata. Me la jugaba con una beca de sesenta colones, y de eso le pasaba quince colones a mi hermano Omar, que estaba en Wisconsin estudiando economía. Anualmente me mandaban $200 para pagar la matrícula y el resto como se pudiera”.

Para cubrir ese resto, Don Jorge hacia uso de sus habilidades de pintor acuarelista: “Me mantenía pintando cuadritos, acuarelas, como las que tengo en la sala de casa. Había un salvadoreño que estaba estudiando Medicina. El me animaba a pintar y me acompañaba a vender los cuadros. Los vendíamos en una librería, a $5 cada uno

De la universidad, muchas cosas…: “en primer lugar la nieve, pasé cinco inviernos en Minnesota, es friísimo, terriblemente frío, y un invierno largo; en segundo lugar, la calidad de la escuela; en tercer lugar, las oportunidades culturales que una universidad como esa ofrece a los estudiantes. Tenía cincuenta mil estudiantes…

La beca era por 5 años y, al terminar los cuatro años del Bachillerato, pensé si avisaba que había terminado, me iban a traer de regreso; por eso, como quería aprovechar el año restante de la beca, acatando los consejos del Director de la Escuela de Ingeniería Civil y del Decano de la Facultad de Agricultura, lleve los cursos de economía y administración, logrando así el Título Profesional de Ingeniería (PCE), equivalente a una Licenciatura.
Recibí, además de la ingeniería civil, nociones de ingeniería económica, hidráulica, cuestiones de electricidad y de gerencia. El conocimiento adquirido fue de mucha utilidad al aplicarlo en Costa Rica”.

Nota: En el 2003, cuando cumplió 60 años de graduado, lo distinguieron con el Doctorado en Leyes, máximo reconocimiento que la Universidad de Minnesota otorga a sus graduados de carrera profesional excelente.


SU REGRESO, 28 de diciembre de 1943.

Me vine en bus de Minneapolis hasta Ciudad de México. Mi intención era seguir por tierra, pero no se podía. El embajador de Costa Rica en México me regaló el pasaje para que viniera en avión. Esos últimos días en México pase tomando agua y visitando algún amigo, porque no tenía ni un cinco. Y, ya en casa, cuando mamá cogió los vestidos que yo traía para mandarlos a la lavandería, revisando las bolsas se encontró un billete de $20 en uno de ellos. Usted sabe, eso era un capital en México y, por no darme cuenta, pase dificultades….“


INICIO DE SU CARRERA:

De regreso en Costa rica, ante la necesidad de trabajar, nos cuenta: “Yo iba para la Carretera Interamericana a ver si conseguía trabajo ahí, pero me encontré con don Jorge León Arguedas, científico con trayectoria internacional. Habíamos sido compañeros en la Escuela Normal de Heredia. Le conté que estaba buscando trabajo y me dijo que me fuera con él.

Estaba trabajando con el instituto de asuntos interamericanos. Era el principio de la AID, tenía tres divisiones, agricultura-educación y salud. La de agricultura trabajaba en caminos rurales e infraestructura. Él, me llevo a la División de Agricultura, donde trabajaba. Me presentó a su Jefe, Míster Rogers, y salí colocado con ellos. Entonces, por casi tres años, me dedique a realizar trabajos de ingeniería rural, en conjunto con los ingenieros agrónomos e ingenieros agrícolas, me correspondía la parte civil en las obras que se realizaban en las diferentes fincas, caminos, riego u otras tipos de infraestructura rural. Me mandaron, esto fue muy divertido, a construir la secadora de maíz de Guácimo, porque era un programa que tenía el instituto…, promover la producción de maíz en esa zona, porque todo aquello había sido tierra de la bananera…. Ahí está todavía, no se ha caído por dicha y ahora es un centro del INA…,

PASÓ FUGAZ.

“Yo me acababa de trasladar al Ministerio de Fomento (hoy MOPT), en caminos rurales secundarios de bajo costo, que no era una de mis especialidades pero si una de mis preferencias. Cuando el señor Ministro, don Francisco Esquivel, me dijo: Jorge Manuel, dos munícipes de Heredia me piden que lo mande a trabajar con ellos a construir la planta eléctrica, ¿le parece? ¡Claro que me parece!, le conteste, o sea, la coincidencia es que yo tenía esa idea…” Recordemos, no era sólo esa idea, antes de irse a EEUU lo había prometido a su novia resolver el problema eléctrico de Heredia.


Continuará.

lunes, 13 de febrero de 2012

Los narradores


Iniciaremos con las memorias de Don Jorge:

Para conocerlo, utilizaremos sus propios testimonios [EL ICE, una institución para el desarrollo nacional (L1), Museo Histórico y Tecnológico del Grupo ICE. y Memorias del padre del ICE (L2), Camilo Rodríguez Ch].

AL PRESENTARSE, en una de las entrevistas (L2); dijo Don Jorge:

-Soy hijo de Omar Dengo, el educador, y María Teresa Obregón de Dengo, educadora, quien fue una de las tres primeras mujeres en  ocupar una diputación. Nací y crecí en Heredia. También en Heredia me casé y continúo casado con la misma herediana, y aún más enamorado.…

En cuatro renglones nos dice mucho; a mi criterio, quiero resaltar lo siguiente:

-Debemos reconocer que, sus padres, ambos fueron educadores de reconocido prestigio y con injerencia en la política nacional; Don Omar fue miembro de la Liga Cívica y, en 1928, le correspondió pronunciar un discurso en contra del monopolio eléctrico existente, el cual fue muy famoso, porque, con claridad, energía, fundamento,…, expuso lo que estaba pasando. En reconocimiento a su obra, lo nombraron Benemérito de la Patria. Doña María Teresa, junto a Estela Quesada y Ana rosa Chacón, conformó el primer grupo de mujeres en ejercer una diputación. Sin duda, la influencia de ellos, fue determinante en su  formación.

-Al resaltar su ciudad natal, se siente el orgullo de ser Herediano y lo reafirma al decir “También en Heredia me casé” luego, al terminar la frase con “y continúo casado con la misma herediana”. Resalta la estabilidad conyugal, esa que, además de permitirnos crear y educar a  los hijos en un ambiente de amor y unión, nos proporciona el equilibrio requerido para, personal y profesionalmente, actuar concentrado en la solución.

AL REFERIRSE A LO FAMILIAR, dice Don Jorge:

LA FAMILIA DENGO, con excepción de papá, es una familia básicamente de tecnólogos, técnicos, ingenieros, y desde hace mucho hacia atrás. Mi abuelo fue precursor de la tecnología moderna en Costa Rica. Digamos ahora que, entre las cosas que él hizo, está la primera planta hidroeléctrica de Costa Rica, 1884. Mi abuelo también fue quién introdujo el telégrafo, introdujo el teléfono, introdujo la dinamita, trajo el primer automóvil que hubo en Costa Rica… Imagínese.

Efectivamente, Don Jorge (ingeniero), su padre, Don Omar Dengo (educador), su abuelo, Manuel Víctor Dengo Bertora (ingeniero, inventor e innovador), su bisabuelo, Benito Dengo (inventor, construía máquinas para la agroindustria) y su tatarabuelo, Juan Dengo (militar español, Sargento Mayor de Ordenanza encargado de todos los equipos de milicia, llegó a Costa Rica en 1810 y se estableció en Heredia).

Posiblemente por haber compartido con él y ver todas las cosas que hacía (decía Don Jorge que en la casa siempre tenía pantallas, telégrafos, fonógrafos,…), el abuelo fue quien lo inspiro hacia la tecnología.

De mis padres... Papá fue un hombre muy cariñoso. Generalmente, los sábados y domingos salíamos a hacer excursiones, o a jugar futbol a la Plaza Flores de Heredia que es ahora un parque de la ciudad. Nos llevaba mucho a excursiones al campo. En las vacaciones íbamos a San José de la Montaña, a casas de amigos. Tuvimos una relación muy cercana de niños con él. Cuando él murió (1928), ella también tenía 40 años, eran de la misma edad y yo, que era el mayor, tenía 10 años.

Mi niñez fue… muy dura. Pero también muy bella. La persona que en realidad nos influyó a nosotros fue mi madre. Nos condujo a los cuatro con una severidad suave. Nosotros nunca recibimos ningún castigo, siempre fueron consejos. Si nos tenía que llamar la atención, nos la llamaba. Nos recordaba siempre el nombre de papá y nos daba consejos. Nos orientó mucho.   De hecho de los cuatro el más o menos mal portado fui yo. Omar, Gabriel y Maria Eugenia fueron dechados de estudiantes…

La temprana partida de Don Omar, cortó esa relación muy cercana que, como dice Don Jorge, de niños tenían con él. Sin embargo, por los éxitos, ese influjo materno mencionado fue excelente y sobre todo, al estarles recordando siempre el nombre del papá, me parece, le sirvió para mantener la unidad familiar. Una enseñanza a considerar.

COMENTARIOS DE LA ÉPOCA… 

El gobernador de Heredia, que por cierto era muy buen gobernador, se levantaba a las cuatro de la mañana, revisaba las calles para ver dónde había basura y llegaba, por ejemplo a mi casa, a las 5:00 o 5:30 a.m., tocaba y decía; sus hijos y los míos estuvieron jugando (nosotros jugábamos en la calle), mándelos a que limpien la calle. Y así tenía la ciudad limpia y bien pintada. Y si alguna casa estaba despintada, don Manuel llegaba y decía; mire señora o mire señor, aquí falta pintura, donde Santiago Rodríguez venden a crédito la pintura que usted necesita, vaya, haga un esfuerzo y pinte su casa. Heredia era una ciudad linda desde ese punto de vista.

También comentaba que, cuando dejaban el portón abierto o bicicletas u otros objetos en la calle, a las 8:00 o 9:00 p.m. pasaba el policía;  tocaba la puerta y gritaba, Doña Teresa, el portón estaba abierto y las bicicletas afuera…, ya las metí y jale el portón, le aviso por si quiere cerrarlo,…

Este par de comentarios, sirven para mostrar cómo era la vida cotidiana en esa época; el gobernador era un funcionario conocido por todos y quién conocía a todos, en horas fuera de oficina, inspeccionaba su ciudad y actuaba cuando tenía que hacerlo.

El policía también, estaban asignados por barrios y pasaban pendientes de su labor, cuidar el vecindario, por eso, cuando veían algo extraño en una casa, se apersonaban a avisar. Todo el vecindario los estimaba y confiaba en ellos.

ESTUDIOS…

-Primarios: Escuela República Argentina, Heredia (su maestra fue Doña Emma Gamboa A).
-Secundarios: Escuela Normal, Heredia y Liceo de Costa Rica.

Al respecto dice don Jorge… Yo estaba en la Normal y al terminar el cuarto año me pase al Liceo de Costa Rica para sacar el Bachillerato. En la Normal, lo que uno sacaba, en seis años, era el título de Profesor. Yo me pasé para sacar el título de Bachiller e irme a estudiar a los Estados Unidos u otro país…

-Superiores: Universidad de Minessotta, EEUU. Ingeniero Civil, con especialidad en Recursos Hidráulicos en general.

Bueno, yo me fui y estuve el primer año en Ohio State University, porque mi maestra de primero a sexto grado, Doña Emma Gamboa A., estaba en esa Universidad sacando su doctorado. Entonces a cada rato me decía que me fuera a estudiar allá. Estuve el primer año, una excelente universidad, pero encontré que la parte que yo quería estudiar más, Recursos Hidroeléctricos y Recursos hidráulicos en general, esa parte la Ohio State University no la ofrecía. Entonces escogí Minessotta, que sí tenía una especialidad en Recursos Hidroeléctricos. Mi segundo año lo hice en Minessotta, y ahí el resto, hasta que me gradué, en el año 1943 

ES UNA BELLA HISTORIA DE AMOR.  

¡Ah!, yo tenía novia desde que esta señorita entró a la Normal. Ha sido mi amor desde 1933. Yo entre a la Normal en el 32. Desde que la vi me fregué. Éramos novios, ella tenía 14 años y yo 15 años… En 1938 me fui a estudiar a Minessotta, Estados unidos, con una beca. Durante Seis años fuimos novios por carta, en tiempos en que era imposible hablar por teléfono. La comunicación era por correo marítimo. Imagínese las cartas llegaban con varias semanas de atraso.

“Antes de irme le prometí a mi novia, a Maruja, que cuando regresara, iba a venir a arreglar el problema eléctrico de Heredia.  El voltaje en las casas era casi como una candela de cebo, tanto que los alajuelenses, que tenían una planta un poco más grande, cuando pasaban por Heredia decían, vamos a pasar por el túnel, por la oscuridad… El sueño de mi vida era hacer una planta eléctrica…

Don Jorge se fue a estudiar y antes de irse, hace una promesa a su novia, tengámosla presente para, a su regreso, conocer el importante resultado de la misma.

 continuará ....
Los textos y fotografías de este blog están bajo mis derechos de AUTOR, Heriberto Arroyo